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SÍNDROME DE ABSTINENCIA 



Es la dependencia psíquica o física (síntomas y signos) que presenta el sujeto por la supresión o disminución de la ingesta de cafeína. El síndrome de abstinencia de la cafeína está bien caracterizado y está clasificado como diagnóstico en el ICD-10. Además, existen suficientes evidencias empíricas para incluirlo como trastorno en investigación en el DSMIV-TR (Tabla 3).


Se ha podido demostrar en animales la existencia de un síndrome de abstinencia al cesar la administración de dosis elevadas de cafeína. En diferentes estudios experimentales y encuestas de usuarios se ha podido demostrar que al cesar el consumo de cafeína aparece una sintomatología de abstinencia, que desaparece o se alivia al administrarla de nuevo. Se cree que el patrón de consumo de cafeína responde más a la evitación del síndrome de abstinencia que a sus posibles efectos reforzantes positivos, ya que dosis inferiores a 100 mg/día dan sintomatología. 
La sintomatología de la abstinencia se inicia aproximadamente a las 12-24 horas de interrumpir el consumo, la máxima intensidad tiene lugar entre las 24-48 horas con una duración de 2-9 días. En general, la sintomatología es más intensa conforme la dosis diaria que se deja de consumir es mayor. La cefalea es el síntoma más frecuente. También se ha observado cansancio, fatiga y disminución del estado de alerta a corto y largo plazo. Estos síntomas son limitados en el tiempo y, generalmente, reversibles tras el consumo de cafeína. 

La somnolencia y la disminución del bienestar y del deseo de socialización presentan un comportamiento similar en duración y reversibilidad. El humor depresivo, la dificultad para concentrarse, la irritabilidad y la desmotivación en el trabajo se presentan en menor grado.

Los signos más destacados asociados al cuadro de abstinencia son el deterioro cognitivo y de comportamiento, un aumento del flujo cerebral, cambios en el electroencefalograma, taquicardia, temblor de la mano y la disminución de la presión arterial, de la actividad motora y de la excreción de adrenalina en orina. 

Se ha evidenciado que las mujeres diagnosticadas de dependencia a la cafeína y una historia familiar de alcoholismo son más propensas a continuar consumiendo cafeína durante la gestación. Este hecho sugiere que el diagnóstico de dependencia a cafeína puede ser un marcador de la vulnerabilidad a la dependencia de otras drogas.

Existen personas en las que el consumo de chocolate constituye un hábito que puede llegar a ser considerado popularmente casi como una adicción. Ya se ha comentado que el chocolate contiene además de teobromina y cafeína, anandamida (canabinoide endógeno), triptófano (precursor de la serotonina) y algunas feniletilaminas. Estas sustancias parecen ser las responsables de las propiedades placenteras y del abuso del chocolate. 

Como hemos visto en esta editorial, la cafeína puede considerarse un fármaco, un nutriente y una droga de abuso, todo depende de cómo, cuánto y cuándo se use (Pardo,Garcia y Barral, 2007).



"ALGUNOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LA ABSTINENCIA DEL CAFÉ INCLUYEN LA SOMNOLENCIA, LA IRRITABILIDAD, LA JAQUECA, LA CONSIPACIÓN, LA DIFICULTAD PARA CONCENTRARSE, EL LETARGO Y LA TENDENCIA A LA DEPRESIÓN (Arosemena,2017)".

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:

Arosemena, R. (2017). Adicción al café y abstinencia: efectos negativos del amor a la cafeína. Psyciencia. Recuperado de: https://www.psyciencia.com/adiccion-cafe-abstinencia-cafeina/


Pardo, R. García, Y. y Barral, D. (2007). Adiccones. Redalyc.org. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/2891/289122084002.pdf

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